Nuestros recuerdos pasados son ataduras de nuestro presente, cada vez que intentamos ser de verdad y nuestras barreras mentales nos impíden mostrarnos quienes somos, a menudo causa de acciones reprimidas en nuestras convivencias pasadas, nos sitúa en la autolamentación sin crear dentro de nosotros un avanze mental y espiritual, dejandonos mas arraigados a las reglas y comportamientos materiales que nos impiden despojarnos de estas y saber en realidad quienes somos; cada duda dentro de nosotros es una incapacidad para valorarnos, aún sabiendo hacia donde vamos, la seguridad dentro de nosotros es indispensable para dar un paso corto, que nos acerque más hacia el camino verdadero, hacia un camino natural, no artificial, y para esto requerimos indudablemente borrar recuerdos inútiles que crean una voz interior estúpida y junto con ella las paredes del bloqueo mental...
Es díficil desaparecer la propia conciencia material, sentirse bien en un cambio rotundo y lograr un pensamiento natural para adoptarlo como único... es díficil en estos días.
"Irie, si es dura la batalla, tranqui... mas dulce la victoria!"
viernes, febrero 13
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