la unión de cada pensamiento con cada acción, y cada efecto; la sensación de quietud, de estar nutrido en esos espacios dentro de el ser, al mismo tiempo interconectado a los demás, a las diferentes almas, a cada movimiento y cada evolución, cada metamorfosis, que liga cada actitud hacia cada ser implantado sobre la tierra, hacia otros seres superiores o inferiores en distintos planos y en los nuestros, la belleza de la realidad acausal, que convierte el sueño y la mente en fractales infinitos, eternos, armoniosos, equilibrados...
Tato.
Tato.